Aumentando autoestima

Archive for marzo, 2010

¡DULCES Y CARAMELOS!

                ¡Dulces y Caramelos! Esa era la frase que mi Abuelita decía cuando algo le causaba mucho placer, y sí, no voy a negar que los dulces y los caramelos son placenteros.  Y así uno debe tener preparada una bombonera para guardar todos esos momentos en que la expresión puede ser aplicada.

                La felicidad no es una constante a través de la vida, son solo “momentos” y estos momentos crean recuerdos, los cuales podemos traer a nuestra vida no solo para revivir el hecho en sí, si no que, también, podemos traer a nuestra memoria las sensaciones, pensamientos, olores, sabores, etc., que nos dan la oportunidad de agregar un toque de alegría en aquellos momentos en que los necesitamos. Por eso es importante tener nuestra bombonera llena de recuerdos dulces, suaves, tiernos, cálidos.

                ¿Eres de las que atacan los dulces y chocolates cuando te sientes sola, triste, deprimida, vacía? Es que no te has dado la tarea de llenar esta otra bombonera, la de los momentos felices, o si la tienes, aún no le encuentras la aplicación práctica. Es importante para cualquier ser humano tener este cumulo de recuerdos, es como tener el abastecimiento necesario en tiempos buenos para que en los tiempos malos sepas como alimentar tu alma y tus emociones. No temas recordar ni guardar cositas hermosas, todo aquello que no cumpla este requisito deberías dejarlo ir con paz y amor, así como en la vida diaria, una bombonera no está hecha para guardar basura, piedras, o cualquier otra cosa que no sean dulces y caramelos envueltos en papelillos de colores brillantes y alegres. Guarda en tu corazón solo esos momentos, así, cuando estés sola/o puedas saborear y disfrutar cada uno de los recuerdos que has guardado allí, justo donde solo tú sabes.

                ¡Anímate!






Un chicle en el zapato

¿Te ha sucedido que vas caminando por la calle tranquilamente en un día soleado, brillante, hermoso, donde las flores colorean el paisaje y los pajarillos cantan, y tú vas ensimismada pensando en tus problemas y sin darte cuenta pisas un chicle? ¿Eres conciente de lo que piensas y sientes al respecto? Piénsalo un momento antes de seguir

             Cuando las personas vienen a consulta van por la vida así, ensimismadas, pensando en lo que les ocupa y preocupa en el día a día, desatienden los pequeños detalles y les suceden pequeños accidentes que los obliga a despertar y a tomar conciencia, a veces estos “pequeños accidentes” son invitaciones para que observes que sucede a tu alrededor, dependiendo de cada persona es la reacción que tendremos, algunos sentirán molestia, desesperación, se preguntarán ¿Por qué a mi?, se sentirán miserables, tristes, abandonados a su suerte, etc. Otros pensarán, “vaya, si no me sucede esto no hubiera podido ver que lindo luce hoy mi camino”.

             Hace algunos años le escuché a un asesor financiero hablar de un cliente Estadounidense, él nos comentaba que llegó a darle una noticia no muy agradable con estas palabras “Mr. X tenemos un problema” y a lo que Mr. X le respondió “¿Problema? No, aquí no hay problemas, hay oportunidades de crecer y aprender”, y así fue, aprendieron algo muy importante para el negocio.

              Cuando algo aparentemente “malo” en tu vida sucede, lo mejor que puedes hacer es parar, observar con objetividad, tratar de dejar a las emociones fluir y poner atención al hecho y a los pensamientos que te genera, despersonalizarlos, replantéate las preguntas y los sentimientos que te genera. Así cuando pisas ese chicle del ejemplo anterior, antes de que sientas molestia o rabia, pregúntate ¿Para qué a mí? Mira a tu alrededor con ojos de discípulo de la vida, pregúntate ¿qué puedo aprender yo de esto? ¿Qué nueva oportunidad me esta ofreciendo hoy la vida? Luego entonces podrás reunirte a aquellas personas que piensan “vaya, si no me sucede esto no hubiera podido ver que lindo luce mi camino hoy”

Paty Flores